Contenido de la página


Testimonio de Hans Natterer, Alemania - Detalles
Home --> Archivo --> Jornadas de Oración --> 2003 Amsterdam

Versión de impresión

 

Untitled Document

Recemos todos los días esta potente Oración por la Paz

Testimonio de Hans Natterer, Alemania

Deseo dar gracias a Dios Nuestro Señor por la gracia que mi ha concedido tras la Primera Jornada de Oración en Amsterdam, en la fiesta de Pentecostés de 1997, de poder trabajar para Nuestra Madre Celestial. Tomé parte entonces con un grupo de peregrinos de Algovia (Allgäu). En aquella Primera Jornada de oración, lo que más me llamó la atención fue sobre todo que la Stma. Virgen durante sus apariciones (y en su imagen) ponía aposta un pie sobre Alemania. ¡Qué responsabilidad tenemos los alemanes en el plan de Dios para el futuro!

Entonces me pregunté: “¿Qué significa eso para mí? ¿Qué he de hacer?” Las palabras de la oración de Ntra. Señora en Amsterdam, “Señor Jesucristo, Hijo del Padre, manda ahora tu Espíritu sobre la tierra”, recordaban el grito de Pedro en el Evangelio de S. Mateo: “¡Señor, sálvame!” Pero ahora toda la humanidad debe elevar este grito al Cielo, porque en la oración decimos: “Haz que el Espíritu Santo habite en el corazón de todos los pueblos”.

Y prosigue: “Para que sean preservados de la corrupción, de las calamidades y de la guerra”. Esta súplica me afecta de un modo particular. Cuando era niño vivía en Blaichach, en las cercanías de una sucursal del campo de concentración de Dachau. Todos saben lo que allí pasaba. Después, en los años ’90, he vivido de cerca las consecuencias de la guerra en Croacia y en Bosnia. ¡Qué necesidad tenemos de la protección de Dios y de la Stma. Virgen, para ser preservados de semejantes crueldades, de la corrupción, de las calamidades y de la guerra!

Por eso, después de la primera Jornada de Oración empecé a trabajar para Nuestra Madre del Cielo, mediante la difusión de su imagen con la oración. En esa ocasión por primera vez, aquí en Amsterdam, supe que la Madre de todos los Pueblos desea que su imagen con la oración se difunda entre todos los pueblos. Al volver a casa, coloqué un cuadro de la Señora de todos los Pueblos en mi cuarto y empecé a decir todos los días esta oración delante de la imagen. Después me puse a difundir la imagen con la oración, primero en alemán. Y con permiso del Párroco empezamos a decir la oración en nuestra parroquia, antes y después del Rosario.

En el mes di agosto de 1998 estuve en Slyk, un pueblo de montaña en los Cárpatos, en Ucrania, donde conocí a una jóven scout, que tradujo después la oración de la Señora de todos los Pueblos en lengua ucrania. Era mi gran deseo, dar a conocer a la gente esta oración antes de la visita del Santo Padre Juan Pablo II, para que fuera la Stma. Virgen quien preparase el viaje. Logramos distribuir en ese país 40.000 imágenes con la oración en ucranio.

Después de lo cual, quise tener estampitas con la imagen y la oración en todos los idiomas. Luego me hice con un clasificador, en el que puedo llevar siempre conmigo la imagen con la oración en 30 idiomas.
Bien sea en una estación de servicio (“autogrill”), bien sea durante las vacaciones, o durante una peregrinación, o en la Plaza de S. Pedro en Roma, o en una playa, este clasificador me acompaña a todas partes. Sobre todo en mi trabajo he podido encontrar personas de todo el mundo. A un número incalculable les he dado la imagen con la oración en su propia lengua.
Mientras tanto, con la ayuda de un professor de alemán, procedente de Eslovenia, he podido llevar a cabo una traducción en esloveno y enviar el texto al Santuario de Amsterdam para controlarlo.

Nuestra última actividad, un poco mayor, ha sido hace dos meses (el pasado Abril). Hemos mandado cientos de imágenes con la oración a Fushe-Arrez, en Albania, donde la Acción ha sido bien recibida.

Hoy deseo animar a todos los peregrinos a que difundan la imagen con la oración, por amor a la Señora de todos los Pueblos, y a que inviten a la gente a que digan todos los días esta oración por la paz. De este modo, cada uno de nosotros puede colaborar concretamente a la costrucción de un mundo en paz y a un futuro renovado. ¡Muchas gracias!

Versión de impresión




Navegación